Un lugar de escape, una Bitacora de viaje.
Un espacio en que puedo sacar con dibujos o frases a los demonios que tengo dentro.


Edmer Montes - Ojo de Cuervo





Abrazo tardío

miércoles, 24 de abril de 2019



Está a la espera de encontrarse con su cuerpo ido, de los besos de malva luego del arrullo furtivo. Cuerpo vorágine que visita la calma acurrucada entre lana teñida y susurro de tierra. 

A lo lejos escucha melodías de pasos pausados cual caminantes errantes en busca de la expiación. No, no son latidos. Es el llamado de sus culpas que insistentes lo devoran todo. 

Ella lo asume.

Un halo de escarcha se suspende desde su centro, un centro de lo todo y de la nada. Lo sabe. Está a la espera de cazar palabras para pronunciar su muerte, para decir en la lengua de los hombres que su cuerpo ya no es su cuerpo. Que es un viaje de mil instantes que la rodean a sí misma. Es lozanía arrogante de esporas al estallar. Es el temblor previo al beso de la madre yaciente.

Ella espera a su cuerpo, pero la carne se lacera en un abrazo tardío a lo que pudo ser. La carne vaga los senderos de lo que mereció respirar.
 
sonido
Diary of hate - Michael Nyman





Esquina llaga

miércoles, 27 de febrero de 2019


 

Sentada junto al espejo, el reflejo canta a sus espaldas. Lo siente. Es la muda voz de la que llora.
Él se muestra desnudo y evade entenderla. La conquista y la entierra.
Ella se piensa dócil en la muerte. “Acaba, que me duele” susurra.
Muerte serpiente. Muerte expulsión.

Él lanza botellas por la ventana. Cartas de amor perdidos entre océanos de sudores, textos que poetizan el burdo convenio de cada viernes.  “¿Por qué rehuir de la sentencia que a mi cuerpo proclamas?” se le escucha decir. Ella sonríe.

Cielo raso raído. Villano miembro viril.  Un monigote formado desde su costilla. Rey de tierra baldía.

Junto a humores de calles y faroles Eva danza en carmín, Eva danza entre sombras. Aviva con billetes y poemas la llamarada. Reencarna entre los escombros de la esquina llaga. Desencarna a la jauría desde su calle.  Trono imponente de la carne.

Y como cada viernes, desvía la mirada a quien tantas veces retorna. Petrificado, silente.
Un Adán transformado en sal.



sonido
La Vela Puerca - Para no verme más

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invisibles

sábado, 5 de enero de 2019


Tanatos sin rumbo cae en medio de una calle oscura a tomarse un trago. No quiere llegar a casa.
El Bar no tiene carteles o aviso alguno. Solo una anciana somnolienta que vende cigarrillos demarcas extrañas. Compra uno. No lo enciende.

Pide algo de beber y le traen una botella de aspecto dudoso. Se lo toma.

Saca unas hojas y empieza a sacar la mierda que lleva contenida. Llena una, dos, tres hojas como un poseso. La vorágine en medio del ojo de cuervo.

Boleros añejos permutan con huaynos dentro de una rocola de sobrecargadas luces. Los destellos que enceguecen y el sonido de un vaso al caer lo sacan de sus cavilaciones. Pierde el hilo de las palabras.
Enciende el cigarrillo sin filtro y el humo le golpea el cerebro entero. Observa el bar y nota que las sillas y las mesas no tienen ninguna relación de diseño entre sí. Como él, es parte de un todo desechado.

Suena Chacalón en los parlantes y todos corean al unísono. “ya no puedo más, me hace daño tu desamor. Yo estando lejos quizás tengas paz. A este amargo amor… a este amargo amor”. 

Tanatos se da cuenta que todo lo que haga nunca igualará esa fuerza coral que hace explotar el bar. Del grito espontaneo al ídolo de quienes fuimos invisibles. 

Toma un sorbo y ve a través del vaso su verso deformado. “Tu cuerpo en manos ajenas, moldeando gemidos que debieron ser míos. Cama sucia violentando el nido”.

Coge las hojas escritas y las arruga y las rompe y las golpea una y otra vez contra la mesa. “¡Es basura, todo esto es basura!!!” grita. 

El barman se acerca a él. Las miradas retadoras lo cubren. “hace años que no me bato a puños con alguien” piensa.

Aun no quiere volver a casa. Aún tiene mucha mierda dentro. “Este amargo amor” susurra.

Da el primer golpe.

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CHACALON - ESE AMARGO AMOR