Un lugar de escape, una Bitacora de viaje.
Un espacio en que puedo sacar con dibujos o frases a los demonios que tengo dentro.


Edmer Montes - Ojo de Cuervo





surcos humeantes

viernes, 9 de diciembre de 2016


Al otro extremo del bar un tipo bebe solo. Nos hermana el vacío, pero le repele el reflejo gastado de mi figura. Es otro Yo, y no lo es. Es el personaje que no quita la mirada a sus textos. Un artista con toda la parafernalia que remite a un pretencioso misticismo. Él es real y me desprecia. Me susurra: “Tu autocomplacencia recorre los surcos humeantes de tu espalda ensangrentada. Asúmelo Tánatos, te transformé en una anécdota. Quedaste relegado a la atención magra de admiradores virtuales, a la aprobación absurda de fantasmas de plástico.”

Golpeo tan fuerte el espejo que las esquirlas cubren la barra. “¡Tengo el jardín repleto de cadáveres, tengo una fosa con tu nombre Edmer!” grito.
El aire espeso se cubre de silencio.
Dejo un par de billetes manchados sobre la mesa. 
Me llevo una botella ron al hospital.
 



sonido

Máscaras

domingo, 30 de octubre de 2016



- ¿De qué está disfrazada esa niña? - Preguntamos.
- De niña del año 2040. - Responde.

Si, llegará un tiempo en que las máscaras se usaran todos los días, y ese es el verdadero terror:
Máscaras para las lluvias acidas, para los gases del efecto invernadero. Máscaras para el polvo de las tierras áridas después de las guerras por el agua. Para los gases lacrimógenos que lanzarán en medio de la plaza ocupada. Máscaras para el hedor de los mares muertos, los ríos en sangre, para los cadáveres en rumas.

Máscaras para proteger sólo a la juventud, para cuando seas un anciano que a nadie importará, el bulto a cuál desechar.  
Miéntete, sigue en tu burbuja de plástico.
El futuro está aquí.
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 sonido

deshonra

martes, 25 de octubre de 2016



FREAK SHOW
10
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La musa tiene colmillos, la musa viene cubierta en cuero negro. Sus visitas incendian mi ciudad, tu civilización, el maldito planeta entero.

Se aferra de mi cuello y todo se transmuta en cenizas y no me importa. Ni tu vida, ni tus luchas, ni tus dioses. Ya no temo a tus infiernos de políticos y santos.
¡Deshonra, deshonra! gritaran las leer mis textos, al rasgar las imágenes de mis muros.

La musa succiona babeante en ojos blancos con venas de sangre. Sigue sigue sigue. Renaceremos herejes, viles, egoístas, monstruos cubiertos de una vorágine de un éxtasis supremo infinito.
Púas, máscaras, sábanas sucias.
Seremos paridos por tus miedos. Por tus vergüenzas.

Te ofenderemos.

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 sonido